Mi Dios,

me penitiento
y me duelo de todo corazón por mis pecados,
porque pecando he merecido tus castigos
y mucho más porque te he ofendido,
infinitamente bueno
y digno de ser amado sobre todas las cosas.
Propongo, con tu santo auxilio, no ofenderte más
y huir de las ocasiones próximas de pecado.

Señor, misericordia, perdóname.

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Oh Jesús de amor encendido
no te hubiera ofendido jamás
o mi querido y buen Jesús
con tu santa gracia
no quiero ofenderte más
porque te amo sobre todas las cosas.

Acto de contrición


Dios mío,
me pesa de todo corazón de todos mis pecados,
y los detesto, porque pecando,
no solo merezco los castigos que tú has establecido con justicia,
sino sobre todo porque te he ofendido,
bien sumo,
y digno de ser amado sobre todas las cosas.

Por eso, con firme propósito,
ayudado por tu gracia,
de no pecar en adelante
y de huir de las ocasiones próximas de pecar.

Amén.