Te adoro, mi Dios
y te amo con todo el corazón.
Te doy gracias por haberme creado,
por haberme hecho cristiano/a
y por haberme conservado en esta noche.
Te ofrezco las acciones del día:
haz que sean conformes a Tu santa voluntad,
para Tu mayor gloria.
Presérvame del pecado y de todo mal.
Tu gracia esté siempre conmigo
y con todos los míos.
Amén.