PARTE TERCERA
LA VIDA EN CRISTO
SECCIÓN SEGUNDA
LOS DIEZ MANDAMIENTOS
Éxodo
20,2-17
Yo soy el Señor tu Dios,
que te saqué
de la tierra de Egipto,
de la condición
de esclavo.
No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás ídolo ni imagen alguna de lo que está arriba en el cielo, ni de lo que está abajo en la tierra, ni de lo que está en las aguas bajo la tierra. No te postrarás ante ellos ni los servirás. Porque yo, el Señor, soy tu Dios, un Dios celoso, que castigo la culpa de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, pero que muestro mi misericordia a millares de generaciones, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
No pronunciarás en vano el nombre del Señor tu Dios,
porque el Señor no tendrá por inocente al que pronuncia su nombre en vano. Acuérdate del día de sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra; pero el séptimo día es sábado en honor del Señor, tu Dios. No harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habite en tu ciudad. Porque en seis días hizo el Señor el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y se reposó el séptimo día. Por eso el Señor bendijo el día de sábado y lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre
para que se prolonguen tus
días en la tierra que te da el
Señor, tu Dios.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás falso testimonio
contra tu
prójimo.
No codiciarás la casa de tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.
Deuteronomio
5,6-21
Yo soy el Señor tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto, de la condición de esclavo.
No tendrás dioses ajenos delante de mí...
No pronunciarás en vano el nombre del Señor tu Dios.
Observa el día de sábado para santificarlo.
Honra a tu padre y a tu madre.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás falso testimonio contra tu prójimo.
No codiciarás la mujer de tu prójimo. No codiciarás ninguna de las cosas que sean de tu prójimo.
Fórmula
catequética
Yo soy el Señor tu Dios:
1. No tendrás otro Dios fuera de mí.
2. No tomarás el nombre de Dios en vano.
3. Acuérdate de santificar las fiestas.
4. Honra a tu padre y a tu madre.
5. No matarás.
6. No cometerás actos impuros.
7. No robarás.
8. No darás falso testimonio.
9. No codiciarás la mujer de tu prójimo.
10. No codiciarás los bienes ajenos.
434. «Maestro, ¿qué debo hacer de bueno para obtener la vida eterna?» (Mt 19,16).
Al joven que le dirige esta pregunta, Jesús responde: «Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos», y luego añade: «Ven y sígueme» (Mt 19,16.21). Seguir a Jesús implica el cumplimiento de los Mandamientos. La Ley no está abrogada, sino que el hombre es invitado a redescubrirla en la persona del divino Maestro, que la realiza perfectamente en sí mismo, revela su pleno significado y atesta su permanencia.
435. ¿Cómo interpreta Jesús la Ley?
Jesús la interpreta a la luz del doble y único Mandamiento del amor, plenitud de la Ley: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la Ley y los Profetas» (Mt 22,37-40). (
436. ¿Qué significa «Decálogo»?
Decálogo significa «diez palabras» (Ex 34,28). Estas palabras resumen la Ley donada por Dios al pueblo de Israel en el contexto de la Alianza mediante Moisés. Al presentar los Mandamientos del amor de Dios (los tres primeros) y del prójimo (los otros siete), traza, para el pueblo elegido y para cada uno en particular, el camino de una vida liberada de la esclavitud del pecado.
437. ¿Cuál es el vínculo del Decálogo con la Alianza?
El Decálogo se comprende a la luz de la Alianza, en la cual Dios se revela, haciendo conocer su voluntad. En el cumplimiento de los Mandamientos, el pueblo expresa su pertenencia a Dios y responde con gratitud a su iniciativa de amor.
438. ¿Qué importancia da la Iglesia al Decálogo?
Fiel a la Escritura y al ejemplo de Jesús, la Iglesia reconoce al Decálogo una importancia y un significado fundamentales. Los cristianos están obligados a observarlo.
439. ¿Por qué el Decálogo constituye una unidad orgánica?
Los diez Mandamientos constituyen un conjunto orgánico e indisoluble, porque cada
Mandamiento remite a los otros y a todo el Decálogo. Por tanto, transgredir un Mandamiento es infringir toda la Ley.
440. ¿Por qué el Decálogo obliga gravemente?
Porque enuncia los deberes fundamentales del hombre hacia Dios y hacia el prójimo.
441. ¿Es posible observar el Decálogo?
Sí, porque Cristo, sin el cual nada podemos hacer, nos hace capaces de observarlo, con el don de su Espíritu y de su gracia.