Santo Antonio de Padua
Santo Antonio (nombre de Bautismo Fernando), nace en Lisboa (Portugal) el 15 de agosto de 1195 de familia noble. Fernando fue forjado en sus primeros años de vida por los canónigos de la Catedral de Lisboa, de quienes aprendió discernimiento y ciencia de las cosas de Dios.
A los 15 años entra en el convento agustino de Lisboa y, tras dos años, se traslada al Monasterio agustino de Coimbra (entonces capital de Portugal), donde permanece hasta su ordenación sacerdotal a los 25 años. Los estudios teológicos, bíblicos y de las ciencias humanas de estos años hacen de Antonio una lumbrera entre los más notables de Europa en ese siglo.
En 1220 son llevadas a la iglesia de Santa Cruz en Coimbra las reliquias de cinco misioneros franciscanos martirizados en Marruecos. Es aquí donde Fernando se acerca a los misioneros franciscanos y queda fascinado; abandona a los canónigos agustinos y abraza la Misión de Francisco de Asís en Marruecos.
Al llegar a Marruecos, Antonio se enferma gravemente y no puede predicar, viéndose obligado a regresar a su patria; pero la nave, en lugar de llevarlo a su tierra natal, a causa de una tormenta naufragó en Sicilia, donde permaneció algunos meses y se recuperó de salud.
En 2021, en Asís, con ocasión de Pentecostés, San Francisco convoca a todos los frailes y Antonio, partiendo de Sicilia, alcanza al Santo.
La comunidad franciscana lo destina a la Romagna y se establece en el ermita de Montepaolo, cerca de Forlì, en oración y meditación, pero también en la predicación, que se revela como su primera vocación y lo llevará a muchos lugares de Italia y del sur de Francia, combatiendo creencias heréticas y reprendiendo malos costumbres tanto en el mundo civil como dentro de la iglesia.
En 2023, a la edad de 28 años, enseña Teología en la fraternidad de los Menores de Bolonia con la aprobación personal de San Francisco.
En 2027, en Pentecostés, figura presente en el Capítulo general de los Frailes Menores en Asís
y en 2927; se convierte en Ministro Provincial para las comunidades de los Frailes Menores del norte de Italia.
Antonio visitará y cuidará muchos conventos, inagotable confesor y cura de almas, cura de almas, cuidó en particular la comunidad de Padua: la diminuta comunidad franciscana junto a la iglesia de Santa María Mater Domini, donde también será sepultado por su voluntad.
El predicador Antonio habla no solo a las muchas almas que lo escuchan, sino que fue formador de sus hermanos hasta su muerte prematura, ocurrida el 13 de junio de 1231 a la edad de 36 años en Padua.
Los sermones de Antonio son reconocidos como ciencia teológica: la Iglesia, después de la canonización ocurrida el 30 de mayo de 1232, apenas 11 meses después de su muerte, por el papa Gregorio IX, declarará a Santo Antonio de Padua Doctor de la Iglesia Universal en 1946 y Doctor Evangelicus.
Con el paso del tiempo hubo varias exhumaciones de los restos del Santo. La más significativa fue, sin duda, la del 8 de abril de 1263, realizada por San Buenaventura (entonces ministro general de los franciscanos). Al trasladar los restos a un nuevo ataúd de madera para depositarlos en la nueva Basílica, deseada por los fieles, se encontró intacta, no corrompida, la lengua del Santo, y el futuro San Buenaventura exclamó: "¡Oh lengua bendita, que siempre has bendecido al Señor y lo has hecho bendecir por los demás, ahora se manifiestan a todos los grandes méritos que has adquirido ante Dios!".