San Francisco de Asís
San Francisco de Asís, que se celebra cada año el 4 de octubre, es conocido en todo el mundo como el 'Poverello de Asís'. Además de en la Iglesia Católica, es venerado también en la Iglesia Anglicana y en toda la Comunión Anglicana.
Pío XII en 1939 proclama al Santo de Asís patrono de Italia junto a Santa Catalina de Siena.
La ciudad de Asís es, desde 1986, gracias a la fe profética de Juan Pablo II, centro de encuentro de los representantes de las más grandes Religiones del mundo, encuentro renovado en 2002 también por el papa Wojtyla y después por el papa Benedicto XVI en 2011 y por el Papa Francisco en 2018.
Juan, el futuro fundador de la gran Familia Franciscana presente en todo el mundo, hijo de Pietro Bernardone, rico mercader de telas preciosas, nació en Asís en 1182.
Experimenta los placeres y las vanidades de su tiempo y participa también en la guerra entre Asís gibelina y Perugia guelfa, es capturado, encarcelado, se enferma gravemente y durante la enfermedad tiene tiempo de reflexionar sobre su destino y sobre los verdaderos valores de la vida: descubre la oración y en el silencio y en la paz encuentra a Dios.
Intentó inútilmente en 1203 participar en una Cruzada, pero el Señor en 1205 le pide que restaure la Iglesia: él en cambio restaura las iglesias de San Damián, San Pedro y la Porciúncula de Santa María de los Ángeles.
Pero más tarde, iluminado y guiado por el Espíritu, con algunos amigos elegidos para convertirse en sus discípulos, funda la Orden de los Franciscanos, de los Frailes Menores, cuya Regla es aprobada por el papa Inocencio III en 1209.
El ejemplo de vida ascética y el amor hacia los pobres atrae también a las jóvenes mujeres de la ciudad umbra, entre las cuales Chiara Scifi, hija de un noble conocido de Asís, que la noche del Domingo de Ramos de 1221 viste el hábito de Hermana Pobreza.
Nace así la Orden femenina de las Clarisas, a la cual adhieren cada vez más jóvenes deseosas de seguir la Regla.
Es el amor del Poverello de Asís por Jesús Niño pobre y envuelto en pañales lo que lleva a Francisco a representar el nacimiento de Jesús con una representación viviente en Greccio: de esta representación viviente nace y se difunde en todo el mundo la tradición del belén.
En 1224 en el monte de la Verna, durante la oración y el ayuno, Francisco recibe las estigmas junto con la transverberación (el Serafín que clava la lanza en el costado).
Francisco intentará mantener ocultas las sagradas heridas sangrantes, como ocurrirá con su santo cofrade padre Pío de Pietrelcina siglos después.
Dos años después, ya totalmente crucificado por los dolores y casi ciego, dicta el Cántico del Hermano Sol o Cántico de las Criaturas y poco después el Testamento que ordena que permanezca unido a la Regla.
Pide luego poder morir en la Porciúncula, su lugar santo preferido.
Francisco vuelve al Cielo en la noche entre el tres y el cuatro de octubre de 1226. Su santo cuerpo está sepultado en la Basílica de Asís.
Debemos a fray Tomás de Celano, religioso escritor y poeta seguidor del Poverello, las noticias sobre la vida de San Francisco de Asís (y de S. Clara) a partir de su actividad en la juventud, la guerra, la enfermedad, la conversión, el viaje a Egipto durante una cruzada, las primeras fundaciones, las experiencias místicas de Francisco con el Cristo crucificado.
Muchos otros autores escribieron sobre el Santo de Asís, como muchos textos famosos y relatos son atribuidos al Santo: LOS FLORETES DE SAN FRANCISCO / el relato del lobo de Gubbio / la prédica a los pájaros / etc
Un anécdota curiosa que cuentan los frailes:
[Una mujer del lugar amaba llevar al Poverello sus galletas caseras y la cosa ocurrió durante muchos años; antes de morir Francisco pidió a los frailes que le llevaran las galletas de la mujer, así pudo agradecerle por última vez, para luego bendecirla desde el Cielo poco después]